Lucrecia Martínez (Ituzaingó, Argentina)
Que ese momento pequeñito
nunca más será olvido.
Bonitas sus manitas.
Manitas de hombres.
Hombres que besan a mamá,
dejando sus momentos,
sus momentos pequeñitos.
El tiempo les tiene temor.
Es el único momento
con el que no puede competir.
Sus risitas se extienden por mí.
Es Amor
que nunca puede fracasar.
Hombres míos,
de mi vientre eterno, para amar.
¡Ay, mis niños!
Que emocionan con sus brazos,
dueños de mi vida.
En mi pecho hay oración
y verdadero Amor eterno.

