María Verónica Filippi Farmar
Goya, Argentina
Discontinuo relámpago
tartamudea en el aura de la noche.
Estrépito desaire es tu cadencia
cuando imitas el aleteo armónico
de las gaviotas furtivas.
Rozas sutilmente mi costado más débil.
Robas protagonismo a las estrellas distantes.
¿Quién permitió tu llegada
atrevida y vanidosa?
¿Fui yo en un descuido fugaz?
Ahora eres dueño y señor
de mis ansias.
Abatiste con destreza y picardía
la recta muralla que escudaba
al blando redil de mis latidos.
Conquistaste mi tierra y plantaste
tu fastuosa bandera
en el centro de mis pasiones
insondables.
Respiras y ahogas suspiros del alba.
Eres sustantivo y adjetivo viviente.
Haré poemas perennes con tu todo.
Si llegaste tan lejos no te iras fácilmente.
Aún debo escribir con mis labios
besos inquietos
que vivirán en tu cuerpo.
Discontinuo relámpago
de mi cielo;
reclutas de lunas:
No dejes de avivar
el sueño
que nació para ti.
María Verónica Filippi Farmar
Publicado en Racconto & Híbridos en descomposición literaria (2017)

