ESPECIAL DE CLEO
Comprometida con la cultura y profundamente empática con los que no tienen voz, la escritora Verónica María Itatí Zaracho nos comparte desde Chaco (Argentina) una mirada idealista y singular sobre su propia existencia. Su espíritu curioso y gentil la impulsa a empaparse constantemente de nuevos conocimientos.
Verónica, ¿cómo te definirías?
Si me preguntan quién soy, diré que soy muchas personas en una: una docente alegre, una comunicadora social responsable y amante de su trabajo, una gestora cultural comprometida con cada acción que emprende, y una escritora que ama leer, romper tabúes y ser la voz de las mujeres y de los sujetos vulnerables, además de una espía de historias lejanas y desconocidas.
Puedo decir que soy histriónica, alegre, femenina, detallista, perfeccionista, seductora, pasional, alocada. Guardo un estilo dramático y creativo en mi estética personal, que algunas veces vuela hacia lo formal.
Creo que quien me vea llegar podrá reír, creer o incluso temer, porque el carácter formado en mis 46 años de vida dejó huellas profundas que hoy son parte de mi ser. Entre empática, compañera, amigaza y mujer comprometida con la sociedad, deja en otros curiosidades que interrogan y exclaman desconciertos, dudas y más.
Amo la vida sin prisa, amo viajar y conocer escenarios históricos, museísticos o centros culturales de mitos y leyendas en cada lugar al que voy. Amo el paisaje verde, las montañas, la arena, el río, el mar, un vino frío, aperitivos dulces; además me encanta bailar.
Soy curiosa, inquieta, charlatana desde la cuna, y de a ratos misteriosa, hasta que me conozcan un poco más.
Me apasiona aprender palabras raras y siempre estoy en búsqueda de mejorar mi ser. Las palabras son acciones que nos definen y por eso las respeto, las idolatro, las enaltezco.
Mi ser cree en que volverá reencarnada en una mejor persona o en algún exótico animal; tal vez en un ángel compañero y testigo de alguien más.
Adoro a los animales: son mis maestros espirituales, me dan lecciones fuertes que no alcanzo con otros seres, me enseñan a no desfallecer, a no rendirme y a creer que alguien, otro día, puede obtener aquello que creía no merecer.
Me deleito escuchando a los sabios ancianos, seres de luz que demuestran que los años nos hacen en la experiencia.
Las infancias y adolescencias tienen esa frescura que me invita a descubrir que pueden ser motores energéticos en los que debemos apostar, en quienes debemos creer, en quienes podamos reconocernos para superarnos.
Soy justiciera de causas varias: me movilizan la paz, la unidad, las alianzas que nos dejan ser libres de verdad, en plena conciencia de quiénes somos y lo que damos, de dónde venimos y de dónde surgimos, de qué historias de sangre dieron nuestra identidad, de que nuestro ADN no solo guarda nucleótidos, sino que además son enlaces de vidas, cadenas de amores, de pasiones, de fuego que quemó nuestras almas, incendió nuestros cuerpos, nuestros espíritus y que hoy nos formó con todo aquello.
Apuesto a rodearme siempre del círculo de mujeres que me invitan a crecer, a creer, a apostar en mis ideales, en mis sueños, en mí en general. Abrazo a esas sabias hermanas de otras vidas, de otras madres, de otros clanes que me dan vitalidad, vitaminas de sabiduría y más.
Finalmente, AMO SER YO, una viajera del tiempo que busca en cada vida ser ALGUIEN MEJOR…
«Me deleito escuchando a los sabios ancianos, seres de luz que demuestran que los años nos hacen en la experiencia».
¿Tu acercamiento a la literatura fue desde muy niña?
Mi madre siempre me regalaba revistas infantiles en la infancia; como estaba rodeada de adultos, aprendí a leer a los 5 años y, de allí en adelante, pedía que me leyeran, buscaba que me regalaran o prestaran libros para leer.
Cuando fui creciendo, conocí a amigas lectoras y a sus familias, que tenían libros los cuales pedía que me prestaran para hundirme en ellos.
Ya en la secundaria me afilié a la biblioteca y participaba de teatro leído. Las profesoras de lengua y literatura me invitaban a ser la lectora oficial de los actos, me pedían que escribiera poemas para efemérides importantes y que los leyera en los actos institucionales. Siempre que se requería escribir, me acompañaban a hacerlo.
Ya más de adulta, algunas amigas me pedían que escribiera cartas para sus parejas o tarjetas para personas especiales, hasta que, luego de años de escribir, llegó la oportunidad de publicar mi primer libro, que vino de la mano de una invitación a la Feria Chacú Guaraní 2022 de mi rectora amiga Alejandra Leal Chudey, y de un abrazo de amigas como Mélani, Patricia, Elizabeth y otras, y amigos como Sebastián Escalante, que me ayudaron a armar el libro.

¿Cuál es tu experiencia con el público?
La presentación de Fémina, mi primer libro solista (no en colectivo), se realizó en la Feria Chacú Guaraní en febrero del año 2022. Con casi 40 grados de calor, la sala del lugar se llenó con más de cien personas entre familiares, amigas, amigos, compañeros de trabajo, conocidos y amigos de mis amigos. La presentación resultó emotiva y tierna, con lágrimas que les robé a algunos presentes y que también ellos me robaron a mí.
Otra presentación con el grupo de Raza Mbareté Iteva fue de gran entusiasmo, ese mismo que se dio cuando dos pasiones (las letras y el teatro) se unieron para ser una fusión artística de abrazo, disfrute y alegría. Fue una presentación de expresión corporal donde mixturé cuerpo, danza, poesía y entonación de la voz, jugando con los objetos y mostrando otra forma de narrar y relatar una obra literaria.
En la última Feria del Libro de Corrientes también tuvimos muchas emociones encontradas. Nuestra estimada líder de Raza, la extraordinaria Norma Bruno, nos destacó con la responsabilidad de llevar adelante la presentación de las últimas antologías de Raza Mbareté Iteva; una tarde llena de sorpresas, de abrazos y alegrías que se quedaron como huellas en el alma.
¿De tus obras, cual fue la que más te tocó emocionalmente?
Fémina es mi obra personal, es la que me llevó a ser conocida como escritora en Chaco, Corrientes y otras provincias de Argentina; pero esta magnífica obra atravesó fronteras inimaginables, llegando a Paraguay, Perú, Estados Unidos, Canadá y España.
La particularidad de Fémina es que tiene traducción a la lengua qom (lengua de los pueblos originarios del Chaco). Este libro tiene poemas y cuentos de historias de mujeres indígenas, relatos basados en leyendas y mitos de pobladores de las zonas rurales y del interior de la provincia del Chaco, así como también descripciones de la flora y la fauna de la región.
El público de habla inglesa que tuvo la posibilidad de leer Fémina pidió la versión en inglés, que se presentará muy pronto gracias a la traducción que realizara la licenciada Verónica Caraballo, quien es la editora de Fémina–Female. Además, este libro cuenta con la colaboración de mis primas que viven en Canadá, quienes realizaron la lectura final de la obra para verificar que la traducción se ajustara entre lo poético y el lenguaje de los habitantes de habla inglesa de Estados Unidos y Canadá, que será donde distribuiremos la venta del libro.
¿Qué consejos le transmitirías a un joven que tiene inquietudes literarias?
La literatura es un ejercicio de preparación diaria y constante. El escritor o la escritora debe leer todos los días de todo; debe llevar el ejercicio escritural como una actividad frecuente, que no es un acabado inmediato, ni un imposible o lejano sueño. Si ponemos trabajo decidido, con responsabilidad y profesionalismo, todo se puede alcanzar.
No hay prisa en el mundo literario de la autogestión y, si bien la escritura es una parte de la subjetividad del mundo que rodea al escritor o la escritora, no es en soledad como se producen las obras: se debe encontrar un equipo que sea un sostén férreo del proceso.
Tenemos que tener un público que ame leer, que sea el primer crítico literario de uno, que opine si debe ser pulida una vez más la obra o si puede ser definitivamente entregada para ser publicada así.
Debemos elegir una editora o un editor capaz de trabajar con responsabilidad, codo a codo, con esa escritora o ese escritor.
El diseño de imagen, tapa, colores y fotografías deben ser seleccionados con suma atención, porque es donde se apoyará el impacto de la primera venta de la obra. Tenemos que considerar la imprenta donde se realizará el acabado de la obra para su reproducción y pronta venta; también hay que buscar que sea ética, de confianza y con la que se pueda contar para mejorar y embellecer todo lo más que se pueda. Siempre que se ame el ejercicio de escribir, reconociendo la responsabilidad como artistas, como voceros hacia el futuro y como profesionales de las letras —teniendo claridad ante ello y ante el público al que se quiere alcanzar—, se será reconocido como escritor o escritora y se logrará el respeto ante sus pares de las letras.
«el futuro escritor o la escritora debe leer todos los días de todo; debe llevar el ejercicio escritural como una actividad frecuente, que no es un acabado inmediato, ni un imposible o lejano sueño«.
Actualmente estoy trabajando en la edición y compilación de un libro de Pedagogía y Educación Social que saldrá en octubre; estamos ultimando detalles, pero prácticamente está listo. Allí se narran experiencias de pedagogos y pedagogas sociales que cursaron la Diplomatura de Educación Social en el IES Rodolfo Walsh de la provincia del Chaco, espacio donde me desempeño como docente.
Al mismo tiempo estoy trabajando en la impresión de Fémina en inglés —Female—, con la cual estoy ajustando detalles de impresión.
En lo que respecta a la parte de comunicación, seguimos con una serie de entrevistas en el streaming «Stream La Walsh», donde cumplo la función de conductora, productora y editora. En este espacio hablamos específicamente de educación y pedagogía.
Por los veinte años de la ESI (Educación Sexual Integral), como formadora de más de 7.000 docentes en el Chaco y al ser considerada referente en la materia, estoy encargada de armar el Seminario de los 20 Años de ESI, convocada por diputados provinciales del Chaco. Es una responsabilidad enorme en la que estoy trabajando con un grupo de docentes, operadores sociales, pedagogos sociales y especialistas en ESI de toda la provincia para dar lo mejor de nosotros.
¿Qué piensas de las tecnologías emergentes?
Creo que, como toda evolución tecnológica, debe ser empleada con responsabilidad y cuidado, con conocimiento de sus límites y sus fines, además de conocer las consecuencias legales que puede generar a futuro su uso excesivo. No me niego a emplearlas, pero reconozco que soy muy responsable a la hora de consultar cualquiera sea su aplicación. Con respecto a la escritura tengo mucho cuidado, ya que temo el plagio que les ha ocurrido a varias escritoras; y sí, declaro que, en relación con los retoques de imagen y fotografía, es el empleo más frecuente que realizo.
Por cuanto a las redes sociales, tengo varias debido a la diversidad laboral que desarrollo, pero también tengo cuidado de ver a quiénes acepto o con quiénes entablo un diálogo y comunicación, porque uno no siempre conoce a las personas detrás de las pantallas.
La tecnología es un avance importante para la humanidad, pero no olvidemos conocer sus peligros tanto como sus beneficios.

¿Cómo se pueden adquirir tus obras y cómo localizarte en las redes sociales?
Mis obras las pueden adquirir a través de mis correos electrónicos o de mis redes sociales, que son mi fuerte de ventas; además, si son de la región de Chaco o Corrientes, puedo acercarme o realizar envíos.
Si son trabajadores de bibliotecas o de instituciones educativas relacionadas con la cultura y el arte, suelo coordinar presentaciones para sus comunidades en las mismas: se contactan y nos vamos organizando.
Mis correos electrónicos son:
arte_misa_lady@hotmail.com
veronicamzaracho@gmail.com
Mis redes sociales son:
Facebook e Instagram: @Vero Zaran
Instagram: @vero.m.itati
TikTok: @veronica.zaracho6
Un mensaje final para los lectores.
Para finalizar, quiero agradecer a ustedes por abrirnos las alas al mundo; no quiero olvidarme de todas las personas que sostienen a las comunidades de escritores, que apoyan nuestras letras, a nuestras amistades y familiares. Quiero destacar a los dos grupos de los que soy parte: al hermoso grupo de Raza Mbareté Iteva (grupo de escritores de Corrientes, Chaco, Formosa y otras provincias de Argentina, además de escritores que viven en otros países), así como también quiero agradecer a Escritores del Sudoeste Chaqueño, que es un grupo de escritores y escritoras de varios rincones del Chaco y de provincias limítrofes como Salta, Tucumán y Santiago del Estero.
¡Gracias totales a quienes son amantes, fans o seguidores de mis letras!
Agradecemos a Verónica por su participación en Cleo.


