ARME (Bata, Guinea Ecuatorial)
Las bolsas de una edad longeva.
Lo observé,
y vi que el espacio-tiempo lo conservaba
más canoso,
estrujado por el pasar del tiempo.
Su piel describía conocimientos atemporales
de sucesos que marcaban su experiencia y vida.
¡¡Y ahí estaba!!
Inexistente, erguido, frondoso en su simiente abrupto;
Veterano en las artes desafiantes de la elongada vida
y protagonista de su narrada historia.
Lo observé, con tal detenimiento
que me perdí en la expresión de su silueta
como camino que va buscando cosas
que ocultas yacen tras lenguajes mudos.
Sí, su semblante;
abstracto, pero presente en cada animado ser,
y cada día más tenue en su desafiante
encuentro de ser.
… y ahí estaba lo efímero
como viajero pasajero, presente en lo bello
que un día fue y que al otro dejó de ser,
diciendo que más su estancia mora en lo mortal,
que vino para perecer y no a ser eterno.

