Vie 23 octubre ,2026
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Retrato fiel

José Owono Owono Adugu (Bata, Guinea Ecuatorial)

He vuelto y todo sigue igual,

nada ha cambiado la verdad,

lo siento, no miento, solo digo lo que pienso,

me expreso, dibujo sobre el lienzo

el incienso que se derrite,

que tal vez por un segundo me permite

sin maquillaje pintarle la cara,

sacar de paseo a la perra, tal vez a la guara;

la gran ramera sale a la luz tras la niebla,

y llega como nunca derecho a la cosecha tras siembra.

¿Qué de distinto se espera? Pues, nada.

La vida sigue, y alguien por allá victorioso se presume;

se resiste y persiste; existe porque quiere,

resiste porque puede, tutela con fuerza,

su gloria progresa, su piel cual reptil se muda,

le ama de vida la esperanza.

Las fuerzas se rinden, los ánimos se mueren,

la fe opuesta al aliento suyo se funde…

¿Y qué? Si lo meritorio no es que vaya bien,

no es que se hundan los cabellos de gel,

que se callen abastecidas las voces

porque disponen ya de algo de comer;

pero sí que quién custodie;

y tal vez que solo los menos apasionados

se consuman en la Jail mientras la inocencia

se combate inquiriendo cual el invierno a la nieve

de pronto un corazón al que le odie.

Ha cambiado el año tal vez,

tal vez el día, tal vez el mes,

tal vez las horas y las micras,

pero… no la cobardía.

Tal vez el fin ande cerca,

tal vez saberes extraños,

tal vez se abran ciertas ventanas y puertas,

tal vez se aflojen ciertos tornillos y tuercas,

tal vez más empeño, más esfuerzo,

más horizontes que alcanzar,

más esperanzas de progreso,

Tal vez… un rotundo retraso,

un desarrollo o arrollo de rollos inconclusos,

unos pollos que se montan inventados incluso…

Tal vez un cielo, un sol, una luna,

unas estrellas, unas nubes, una fortuna,

una brisa, un calor, un edificio,

un tramo asfaltado, un surtidor,

una feria, una plaza,

una copa deshecha tal vez la reemplace

una blanca taza consistente.

Tal vez sean todas las cosas descritas nuevas,

pero el retrato sigue siendo el mismo allá en las afueras,

entre paredes ambientadas,

entre almas muertas ensangrentadas.

Pues, nada… y por allá se van de juergas,

se van alienados, ebrios de por vida

y sus miradas deprimentes a ciegas,

y entre ellos y ellas se repiten redundantes:

¡Feliz año nuevo!

Como si al año le importara

serlo si no lo son ellos…

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